Si mezclamos una bodega de más de 500 vinos por botella, 25 tipos de vino por copa, cocina tradicional que no para de reinventarse, productos de la huerta, una exquisita selección de quesos y un ambiente clandestino donde encontrar cócteles refrescantes, nos encontramos con Angelita.

De la mano de los hermanos David y Mario Villalón y situado en la histórica calle de la Reina pegado a Gran Vía y límite del tan de moda barrio de Chueca, Angelita nos muestra cómo es posible mezclar la modernidad con la mejor cocina tradicional.

Este local se compone de dos partes claramente diferenciadas. La primera a nivel de calle con unas grandes ventanas que invitan al transeúnte a mirar el comedor, el primero de los ambientes para comer o cenar que funciona con reserva. Acompañando a este primer espacio podemos encontrar un bar de vinos con taburetes donde también se puede comer platos adaptados al estilo de tasca moderna sin necesidad de reserva.

 

Sin duda la estrella de esta parte es el vino, accesible para todos los bolsillos y paladares podemos encontrar grandes joyas nacionales y francesas. Angelita cuenta con un amplio grupo de sumilleres liderados por David Villalón y Rubén Moreira. Lo mejor es dejarse aconsejar por este magnífico equipo que nos aconsejarán sobre las mejores opciones para maridar nuestra comida.

Aunque el vino brilla con luz propia, en Angelita no podemos olvidar la gastronomía con productos de temporada no podríamos decir por dónde empezar. Nosotros decidimos pedir platos al centro para que todos pudiéramos disfrutar de la selección. Comenzamos con una selección de entremeses Angelita, pisto de tomate OX (estrella de la huerta de los Villalón), guisantes de la huerta, ceviche de pulpo y corvina y tartar de salmón tan cremoso como fresco, cambiando de vino con cada nuevo plato.

 

De postre decidimos probar una selección de quesos, sencillamente exquisito.

Tabla de quesos_Angelita

El Sótano

Pero la gran sorpresa nos esperaba después. La zona de coctelería situada en la segunda parte de Angelita: el sótano. Con un aire clandestino que nos recuerda a los locales clandestinos de EEUU donde se vendía alcohol de manera ilegal durante la ley seca de primeros de siglo XX.

Coctelería_Angelita

Esta parte se abre a partir de las 17:00 con una amplia barra y mesas bajas alrededor donde podemos disfrutar creaciones propias o cócteles clásicos. Una zona ideal para el “after work” o para continuar la fiesta hasta las 2:30 después de cenar.

Podemos concluir que Angelita es un todo terreno de la oferta gastronómica madrileña que merece estar en el olimpo de Gastrocolegas.

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COCINA

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BODEGA

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SERVICIO

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LOCAL